19 reglas no escritas al volar

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ien dicen que para conocer a una persona, sólo basta ver la forma en que trata a los demás y la forma en que se comporta ante situaciones y en lugares específicos. Esto es fácil de apreciar cuando se realiza un viaje, ya sea volando o vía terrestre en autobús, donde uno puede percatarse de la forma de actuar, comportarse y desenvolverse de los demás.

En cuestiones de vuelos, es impresionante la forma en que se puede manejar a tanto usuario en las terminales aéreas (el de CDMX atendió a 47.5 millones de usuarios en 2018, un promedio de 141 mil personas por día). ¿El secreto? Un complejo código no escrito de conducta social que es seguido por la gran mayoría de los usuarios. La gran mayoría de las personas fácilmente siguen y se adaptan a este código, facilitando su atención, embarque, salida y llegada.

Pero -el dinero no compra cultura y/o educación- existen personas que ante cualquier intento de poner orden se sienten ofendidas o intentan hacer que se cumplan sus caprichos... o, simplemente, se oponen por el simple hecho de oponerse, sin razón alguna.

Para facilitar e incrementar las posibilidades de que tu experiencia sea positiva, te presentamos las siguientes recomendaciones para tu próximo vuelo:

1. No te molestes si el personal de embarque, inmigración o ASA se muestran agresivos.
Piensa con lo que ellos tienen que lidiar. A pesar de constantemente dar indicaciones, siempre existirá un idiota que no ponga en la bandeja indicada sus equipos electrónicos o quienes se sorprenden cuando les indican que deben remover sus zapatos y ponerlos en una bandeja (normalmente en los Estados Unidos). Además, esta debería ser una ley: no discutas con el personal abordo (edecanes).

2. No dejes bandejas con tus pertenencias en espera de ser pasadas por los rayos X.
Recuerda: nunca debes dirigirte al arco detector de metales si no has terminado de pasar todas las bandejas con tus pertenencias.

3. No pidas a extraños cuidar tu equipaje.
¿Tienes que ir al baño? ¿Realizar una compra de último momento? Lleva tu equipaje contigo. Luces buena gente, pero no puedo hacerme responsable de tus cosas personales. Y recuerda, por medidas de seguridad, se le pide a la gente que no acepte cuidar cosas de extraños y reportar peticiones de este tipo.

4. No te molestes si te "detienen" al momento de abordar.
Acepta los turnos de abordaje, por muy absurdos que te parezcan, pues con ellos se intenta mantener orden y no crear caos como cuando abordas el MetroBus en Insurgentes a hora pico. No te preocupes, ya estás en línea para abordar, el avión no se irá sin ti.

1. Si no puedes cargar tu propia maleta, ¡no la subas!
Te parecerá absurdo pero es cierto, algunas veces, por su peso, bolsas y equipajes de mano se han caído de los compartimientos dentro de los aviones, lesionando a las personas ubicadas en el asiento junto al pasillo. Si subirás una maleta al avión, procura que no sea dura, para evitar que el impacto, de presentarse, no cause daños severos a las personas.

2. Moralmente estás obligado a sugerir cambiar asiento con alguien que tenga que estar junto a su hijo pequeño, un adulto mayor o un acompañante enfermo. Para cualquier otro caso, te puedes subir a tu macho y oponerte al cambio de asiento.

3. El asiento "de en medio" es dueño absoluto (¡absoluto!) de los descansabrazos.
Siempre. Lo más que puedes hacer es apoyar la punta de tu codo en el borde del descansabrazos "¿Y si no lo están usando, puedo usarlos?" No. Te quedas con las ganas. Regresa a disfrutar de la vista de tu ventanilla o a admirar y calcular las distancias en el pasillo.

4. Aún si estás durmiendo, eres responsable de ti mismo.
Además de despertarte para pedirte paso para ir al baño, o simplemente salir al pasillo para "estirar las piernas", tu vecino de asiento tiene todo el derecho de despertarte (ya sea en forma gentil o mediante un codazo) si estás roncando bastante fuerte. Lo mismo ocurrirá cuando, dormido, "pases" el límite de los asientos y recargues tu cabeza en su hombro.

5. No te medio levantes cuando alguien pida paso para salir de la fila, pues les obligas a tener que hacer maromas -y a veces hasta espectáculo- para que su cuerpo no toque el tuyo. Como persona decente, sal al pasillo y permite que salga.

6. No te aloques.
Si vas a pedir una bebida, recuerda que a esa altitud el vino suele afectar al doble que si lo estuvieras tomando en tierra (nivel del mar). Si tomas varias veces, no coloques los vasos en la bandeja de mesa de tu vecino, si es que ya no tienes espacio en la tuya.

1. No subas alimentos calientes de ningún tipo.
Especialmente si es de la sección de comida rápida del aeropuerto y que cuenta con un olor de esos "bastante identificables" (una pizza, un hotdog). No existe nada más chocante en un avión que el olor de grasa y carne. Pero que un efluvio, en serio.

2. El único lugar donde es permitido aventarse un pedo es la sección de primera clase... y sólo cuando acabas de subir y estás rumbo a tu asiento.

3. No reclines tu asiento en la sección económica.
Pon atención: no reclines tu asiento en sección económica. La cantidad de comodidad que obtienes es absolutamente nada comparada con la reacción en cadena de molestias que generas, pues has obligado a quienes están detrás de ti a hacer lo mismo o ingeniárselas ante la reducción de su espacio. Si tienes problemas de espalda que requieran que tengas que estar sentado en una posición "especial", primero gira y pregunta a la persona detrás de ti si no tiene inconveniente en que reclines tu asiento, de tal forma que puedas darle tiempo a acomodarse.

4. Tienes derecho a pedir a un padre que calme a sus bendiciones.
Pero tampoco te manches cuando un bebe está llorando, pues no existe forma alguna de calmar a esas criaturas. Pero cualquier padre debería poner en orden a su bendición si éste patea tu asiento o constantemente lo mueve estando detrás tuyo.

5. En caso de turbulencias, no generes pánico con tu propio miedo.
Cuando sientes que el avión comienza a "brincar", eso no es turbulencia. Y no te quiero preocupar, pero la verdadera turbulencia es algo que realmente llega o puede espantar hasta "al más parado", aunque realmente no es una situación peligrosa. Puede ser peligrosa sólo si haces caso omiso cuando se te indica colocarte el cinto de seguridad.

6. No pongas tus pies en el pasillo, más cuando estás descalzo.
Mucha gente tiene sentimientos encontrados hacia los pies. Si sientes mayor comodidad removiendo tus zapatos, procura ponerlos debajo de tu asiento, fuera de la vista de los demás. Si tu asiento está junto al pasillo, es tu obligación estar atento cuando pasan personas, a fin de retirar tus pies si es que los tienes extendidos en ese sentido.

1. No es necesario que te apresures, y hasta casi corras, para "salir primero".
Espera a que la señal del cinto de seguridad te permita removerlo y, además, espera a que la gente delante de ti salga. Si te levantas, bajas tu maleta y tratas de avanzar, cuando los de 3 filas más adelante aún están levantándose y/o bajando lo suyo, lo único que generas es algo similar al Periférico a las 8:30 cuando un auto se descompone y queda en un carril central. Así que, ¡espera! Sólo es permitido que intentes pasar rápido cuando vas retrasado y debes hacer conexión.

2. No seas agresivo al momento de recoger tu equipaje.
Estás cansado, ya sólo te falta recoger tu equipaje. Al hacerlo, guarda cierta distancia con la banda transportadora, para que permitas que cualquierawsw que esté detrás tuyo pueda recoger su equipaje si pasa primero. Tampoco te pares frente a una persona que mantiene este espacio, pues bloqueas el acceso y haces más difícil que alguien pueda recoger su equipaje.

En tu siguiente viaje, intenta demostrar tu grado de evolución humana, aplica estas sugerencias y permite que las personas que viajan en el mismo avión puedan disfrutar del tiempo juntos.

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